ÉL: en otro tiempo, siendo Presidente del Perú el señor Pedro
Castillo y ad portas de celebrarse las Fiestas Patrias en mi país, un día del
mes de julio recorrí algunas Iglesias de la Ciudad de la Eterna Primavera,
estuve caminado y observé en un puesto de venta, una Cruz de mediano tamaño, me
llamo la atención porque era una Cruz que había visto hace más de 10 años en
visión, en mis tiempos de tinieblas y de haber estado alejado de Dios. Compré la
Cruz, cuando la comencé a observar por el anverso parecía una Cruz normal, pero
por el reverso tenía la silueta de un ente con dos cuernos (Cuando al SER, no
le gusta es porque no le gusta).
No le preste mucha importancia a mi intuición
y es más cuando llegué a mi domicilio, la colgué a la altura de la cabecera de
mi cama. A media noche desperté de un mal sueño y un poco delicado de salud,
había soñado que una persona mala le pegaba con un palo a un animalito. Desde
ese momento estuve delicado de salud por varios días (7 a 8 días
aproximadamente). El sábado 30 de julio del 2022, por la mañana tomé un
medicamento y comencé a purificarme, y aparté de mí la Cruz que había comprado
por considerarla que estaba contaminada, salvo mejor parecer.
Por la tarde de
ese día estando en mi cama recostado, de pronto sentí que algo se movía entre
las frazadas y con la mano hice a un lado la frazada y en ese momento Dios
abrió mis ojos y pude ver una esfera de luz o energía de color blanco, de aproximadamente 30 cm
de diámetro, cuyo resplandor era suave y emitía un sonido como un bebito de
aproximadamente 6 meses a 1 año de edad, cuando ríe y esta alegre y cuando me
vio se sorprendió de que lo viera y tuvo un poco de miedo, en ese instante dio
como tres botes en el aire en dirección a mi mano izquierda en forma de
escalinata ascendente y de manera muy rápida y desapareció en el aire, en los
minutos siguientes seguí escuchando ese sonido de un bebido risueño y alegre y
sentí su presencia, la cual duro breve tiempo.
Pienso que Dios me envió esa
Almita Bendita para que me dé fuerzas en la dificultad y me ayude a sanarme. Les
cuento que hace varios años (desde el 2018) que rezo por las Almitas Benditas
del Purgatorio y siempre me decía, con tal de que una Almita que está en el
Purgatorio suba al Cielo, estaré contento y al parecer Dios me escucho.
En los días siguientes me sane de
la enfermedad, pero ha pasado varios años y ya no la he vuelto a ver a esa
Almita Bendita del Cielo, pura e inmaculada que está cerca de Dios. A esta
Almita la vi, pero no con los ojos del alma, sino con los ojos de la carne.
BASE BIBLICA:
1.- “Aunque
tuviera el don de profecía y descubriera todos los misterios y la ciencia
entera, aunque tuviera tanta fe como para trasladar montes, si me falta el amor nada soy”.
(1 Corintios 13, 2)
2.- “Porque si no hubiera creído que los que
habían caído resucitarían, habría sido inútil y ridículo orar por los muertos”,
“Mando pues ofrecer ese sacrificio de expiación por los muertos para que
quedaran libres de sus pecados”.
(2 Macabeos 12, 44 y 45)
3.-
“Trata de llegar a un acuerdo con tu adversario mientras van todavía de camino
al juicio. ¿O prefieres que te entregue al juez, y el juez a los guardias, que
te encerrarán en la cárcel? En verdad te digo: no saldrás de allí hasta que hayas pagado hasta el último centavo”.
(Mateo 5, 25 y 26)
4.- “Un
día se verá el trabajo de cada uno. Se hará público en el día del juicio,
cuando todo sea probado por el fuego. El fuego, pues, probará la obra de cada
uno. Si lo que has construido resiste al fuego, serás premiado. Pero si la obra se convierte en cenizas,
el obrero tendrá que pagar. Se salvará, pero como a través de fuego”.
(1 Corintios 3, 13)
5.- “Si
alguno ve a su hermano en el pecado –un pecado que no ha traído la muerte-, ore
por él y Dios le dará vida. (Hablo de esos pecadores cuyo pecado no es para la
muerte). Porque también hay un pecado que lleva a la muerte, y no pido
oraciones en este caso. Toda maldad es pecado, pero no es necesariamente pecado
que lleva a la muerte”.
(1 Juan 5, 16 y 17)
Una ofrenda para mi Dios, por mis
intenciones.
Colección Pluma de Fe.